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Secretario_GeneralSuperadministradorPasado mañana, 20 de febrero a las 19:00 de la tarde, Alicia Ruiz Mahillo, Jefe de Microbiología y Garantía de Esterilidad en el Departamento de Calidad Corporativa de Famar, dará la charla organizada por Ciencia con Tres en Cantos:
Microbiología y medicamentos: seguridad y eficacia

Secretario_GeneralSuperadministradorLos Premios Sanitarias reconocen la figura de la Presidenta de la AEAC, la neurobióloga Mara Dierssen,
El liderazgo de la médica y neurobióloga Mara Dierssen Sotos, presidenta del Consejo Español del Cerebro, ha sido reconocido por las integrantes del Jurado de los VIII Premios Sanitarias, convocados por el diario Redacción Médica.
Recogerá su galardón el próximo martes 25 de febrero de 2025 en la ceremonia que Redacción Médica organizará en el Palacio de Neptuno de Madrid, donde se celebrará el protagonismo de la mujer dentro del sector de la salud.Los Premios Sanitarias reconocen el talento de Mara Dierssen

Secretario_GeneralSuperadministradorJose Luis Arteche Meteorólogo retirado de AEMET y seguidor de nuestro Foro nos remite este comunicado que acaba de publicar la Asociación Meteorológica Española (AME) como apoyo a un meteorólogo de AEMET en activo y miembro de dicha Asociación, Jose Angel Nuñez. Es una muestra más, y muy grave por las consecuencias personales que está padeciendo Jose Angel, de las amenazas e insultos que los profesionales de la Meteorología venimos padeciendo desde hace tiempo en España.
https://ame-web.org/comunicado-de-apoyo-a-jose-angel-nunez-mora-socio-de-la-ame-y-profesional-de-aemet/

Secretario_GeneralSuperadministradorEmilio Muñoz, Presidente del Consejo Consultivo de la AEAC, me pide que adjunte el índice del Numero 363 de la Revista Temas para el debate correspondiente a Marzo 2025, dedicado a LOS RIESGOS DE LOS ECOSISTEMAS HUMANOS.
Dicho número ha sido coordinado y editado por él, quien asimismo contribuye con un artículo y el editorial del número. En dicho número colaboran igualmente varios miembros de la Asociación, como puede verse a continuación en el Índice:
TEMAS 363. Marzo 2025
LOS RIESGOS DE LOS ECOSISTEMAS HUMANOS.
EDITORIAL
– Los riesgos de los ecosistemas humanos.
EL PULSO
– José Félix Tezanos. Desigualdades sociales y sociedades prósperas.
AL TANTO
– Rafael Simancas. Modernizar la Justicia.
DEBATE
– Emilio Muñoz. La gobernanza global se escribe con renglones torcidos. Reflexiones para guiar la gestión de los riesgos.
– Javier Lucientes. La frontera interior.
– Vicente Larraga. Las enfermedades emergentes influidas por la crisis climática y su prevención. Las vacunas.
– Armando Menéndez Viso. Riesgos socioeconómicos.
– Nieves Sánchez Guitián y Domingo Alfonso Martín Sánchez. Prevención y gestión de los riesgos naturales.
– Ana de la Torre, Rey Rocha, Ana Carolina Ewbank, Danny Fuentes-Castillo, José Luis Catão, Thadeu Sobral-Souza y Carla Y. Pérez. Salud global, un desafío para la civilización humana sembrado de riesgos e incertidumbres, pero abierto a las esperanzas.
– Nuria Valverde Pérez. Geopolíticas de la violencia global.
LIBROS
Yuval Noah Harari. 21 lecciones para el siglo XXI. (Carmen Barrios Corredera).

Secretario_GeneralSuperadministradorEmilio Muñoz me ha pedido completar su mensaje con el link del libro:
Este foro que corre esencialmente a cargo de Higinio haciendo una tarea extraordinaria de seguimiento de la actualidad sobre temas que abordan la relación biunívoca entre ciencia y sociedad, objetivo esencial de la actividad de la AEAC.
Aprovecho este foro para recomendar la lectura de un libro ,antiguo pero . paradójicamente como ahora es frecuente, de extraordinaria actualidad ,Titulo: El Canal de Panamá :Una perspectiva histórica y social. Autor: José Antonio López Cerezo ,catedrático y director del Departamento de Filosofía de la Universidad de Oviedo. Año. 2014, Edición : OEI y Catarata . Está accesible fácilmente en Amazon.
Es a su vez una magnifica introducción a los estudios sobre Ciencia, Tecnología y Sociedad ( CTS)

Secretario_GeneralSuperadministrador¿Entenderemos algún día como se origina una mente? Javier Sampedro en Ciencia con chocolate – Miércoles 26 en Moe’s Club

Secretario_GeneralSuperadministradorEl próximo jueves 20 de febrero, a las 19:00 h, Francisco González, miembro de nuestra Junta Directiva, impartirá la conferencia “¿Puede pensar una máquina?” en la Casa de Cultura y Participación Ciudadana de Chamberí
16 de febrero de 2025 a las 16:26 in reply to: El debate de la energía. ¿Renovables, nuclear, gas….? #287
Secretario_GeneralSuperadministradorSara Aagesen, ministra para la Transición Ecológica y vicepresidenta tercera ha dicho hoy sobre la posibilidad de modificar el calendario que se pactó con las propietarias, con las eléctricas:
El calendario nosotros no lo pactamos. Con lo cual, al Gobierno no le corresponde cambiar ningún calendario, si cambia será porque las empresas lo solicitan.
Yo diría que Enresa lo pactó porque fue mediador en un contexto extraordinariamente complejo, donde en 2019 había visiones muy distintas entre las propias empresas y había una que entregaba las llaves de la central para cerrarla. Lo que ocurría en 2019 es que se estaba apostando por cerrar centrales nucleares prácticamente en ese momento, incluso antes de que cumplieran sus 40 años de vida útil, solo hay que tirar de hemeroteca, el desacuerdo era entre ellas. Si las empresas tienen intención de hacer un cambio de calendario, son ellas las que lo tienen que solicitar. Pero insisto en lo que decimos siempre: ninguna empresa nos ha solicitado ampliar el calendario. Las empresas están apostando por las energías renovables, por el hidrógeno renovable, por el biogás y el biometano, pero no por las centrales nucleares.
Según van pasando los meses resulta más complicado, revertir el cierre del primer reactor de Almaraz, que debe desconectarse en 2027, sobre todo, por el combustible. Los pedidos de uranio se hacen con mucho tiempo de antelación. Por cierto, hay que recordar que el uranio no procede de España, y no se produce en Europa, viene de fuera. Esto es otra dependencia también, no es un recurso autóctono.

Secretario_GeneralSuperadministradorJuntas por los Bosques y La Red de Mujeres Forestales organizan el próximo 22 de febrero en el Ateneo de Madrid la jornada «Juntas por los bosques: la semilla», un encuentro para dar visibilidad a la labor de las mujeres en el ámbito forestal.
JuntAs por los bosques: la semilla – Juntos por los Bosques
La gestión de nuestros bosques, la despoblación del medio rural, la innovación profesional, el cambio climático y la importancia de despertar vocaciones en las generaciones futuras serán algunos de los temas que se tratarán durante la jornada
https://docs.google.com/forms/d/e/1FAIpQLSdCe__J-N4Bdu3O9Eh3C9lTAdKmJcg2DffYR1auyUwpsF39Lw/viewform
Podéís ver la grabación en:
https://www.youtube.com/live/JdeD5-8pHbE
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Secretario_GeneralSuperadministradorESPAÑA EN LIBERTAD, coloquio Del ‘milagro’ a la realidad. Dictadura, transición y democracia desde la historia económica
El próximo 24 de febrero a las 19 horas, nuestro Vicepresidente Santiago López intervendrá en un COLOQUIO en el Círculo de Bellas Artes de Madrid
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3 de febrero de 2025 a las 14:35 in reply to: La necesidad de la diversidad en las responsabilidades de los profetas #264
Secretario_GeneralSuperadministradorTomar la palabra
La obispa de Washington subió al púlpito para cantar las verdades a quien afirma hablar en nombre del pueblo, aunque en realidad busque anularlo destruyendo su pluralidad Máriam Martínez-Bascuñán
Tomar la palabra | Opinión | EL PAÍS
En una sociedad condenada a no entenderse, donde el intercambio de argumentos se ha convertido en pura demonización mutua, aparece de pronto una figura menuda que consigue emocionarnos con un lenguaje sencillo que todos reconocemos. Mariann Edgar Budde, obispa episcopalista de Washington, toma la palabra delante del hombre más poderoso del mundo para decirle directamente una verdad. No es un análisis centrado en la lógica y la evidencia, pues no se apoya solo en los hechos para demostrar, a la manera del factchecking, su correcta y científica verdad. La obispa ejemplifica algo fundamental: el valor de quien toma la palabra porque es importante hacerlo, a sabiendas de que se expone, arriesgando su persona y su posición. En el momento en que lo hace, la catedral torna en espacio ético, pero también político: al hablar, nos muestra cómo se dice la verdad, quién la escucha y cómo llega a la sociedad.
Los griegos lo llamaban parresía, pero estamos tan centrados en verificar los hechos para nuestra satisfacción ideológica que olvidamos la importancia que tiene en democracia fomentar las condiciones para que podamos decir la verdad y ser escuchados. Esta mujer de apariencia frágil sube al púlpito para decir una verdad a quien afirma hablar en nombre del pueblo, aunque en realidad busque anularlo destruyendo su pluralidad. Reconocemos la verdad de la obispa porque la cuenta de manera sencilla y empática, con el lenguaje de la vida real: hay personas que tienen miedo, inmigrantes, niños gays, lesbianas y transexuales que temen por sus vidas. Sus palabras caen pesadas y ligeras como una guillotina, mostrando la distancia entre el lenguaje de la realidad y la forma en que nos habla el poder. La herida en la legitimidad de nuestros políticos viene de desdeñar ese idioma común, de su desprecio por la vida sensible de las personas.
Decimos que las democracias mueren porque los partidos no actúan como guardarraíles contra el autoritarismo que ellos mismos generan, y es cierto. Pero hay una crisis profunda que afecta a la representación, al alejamiento de los políticos y cómo han ido apagando deliberadamente nuestro sentido político. Es difícil, incluso de mal gusto, reconocerse en el lenguaje infantilizado del “aprovechategui” o la “tecnocasta”. ¿Dónde está ese lenguaje de la verdad que es real porque nombra lo que nos sucede? Ha pasado ya el espejismo de la vivienda como preocupación, con nuestros partidos sistémicos hablando de sus propuestas, por vagas que fueran. De la votación sobre las pensiones, al parecer importantísima y de la que apenas sabíamos nada, solo nos queda el “no” de la oposición para debilitar a un gobierno que solo la impulsó para aprovechar el rechazo y desgastar a Feijóo. Es indecente que el Gobierno estire la situación para sacar provecho, como lo es que el PP tumbe el decreto sin más razón que la derrota de Sánchez. Pero lo que debería preocuparnos es la alienación que produce. Nuestra política se convierte en papel cuché. Entre el novio de Ayuso y la esposa del presidente, todo se reduce a disputas de prensa rosa, alejadas de lo que realmente nos sucede. ¿Cómo confiar en la política si no nos ve ni reconoce lo que nos pasa? Pero cuidado. Los autócratas como Trump aprovechan el resentimiento y desprecio provocado por la dejación de responsabilidad democrática de esos partidos tradicionales que, ellos sí, viven cínicamente sumergidos en su propia y alternativa realidad.
3 de febrero de 2025 a las 14:33 in reply to: La necesidad de la diversidad en las responsabilidades de los profetas #263
Secretario_GeneralSuperadministradorYo también estoy con ella
La obispa Budde tenía pensado articular su sermón en torno a honestidad, dignidad y humildad, pero al escuchar las palabras de Trump en su toma de posesión sintió la llamada de una obligación moral Elvira Lindo
Yo también estoy con ella | Opinión | EL PAÍS
En 2009, por cosas que no vienen a cuento, me vi en Nueva York enfrentando una mudanza yo sola. Llegó la víspera y los del nuevo edificio me empezaron a pedir papeleos del seguro que yo, ignorante, no había cumplimentado. Paralizada, me senté en el suelo de aquel piso vacío y pensé en rezar. No hizo falta, porque apareció un ángel. Se llamaba José Fernández, neoyorquino de origen puertorriqueño, decorador que venía a hacerme algunos arreglos. El hombre, como un personaje de Frank Capra, se ofreció a ayudarme. Le invité a comer; le hubiera puesto un piso. Nos hicimos casi amigos. Me dijo que vivía en Times Square. ¿En Times Square, donde los teatros? Sí, allí vivía él con su marido, pastor episcopaliano de una iglesia ubicada en el mismo corazón del musical. Nos invitaron una noche al templo, escuchamos una misa cantada y subimos luego al apartamento de José y del padre Jay, que se quitó el alzacuello como el ejecutivo se quita la corbata y sin bendecir la mesa disfrutamos de una cena deliciosa hablando de cine español, que les fascinaba. Al salir a la calle, expuestos a la algarabía incesante de Broadway, desconcertados como Michael Keaton en Birdman cuando se ve desnudo en medio del gentío, pensé que siempre hay personas tan bondadosas que consiguen crear un remanso de paz en medio de la batalla. Quise casarme allí, en la cuna del musical, bendecida por ese buen pastor, pero se me tachó de fantasiosa.
En 2012 un joven y brillante pianista de Picanya, Antonio Galera, me escribió diciéndome que iba a estar de paso en Nueva York dos días y que si le conseguía un piano me daba un concierto. Nunca le pregunté si lo había propuesto en serio, pero para mí se convirtió en un reto. Pregunté en los centros españoles y nada, entonces recurrí a una vecina del barrio, María José Pascual, valenciana proclive al mecenazgo, y entre las dos encontramos una iglesia, la West End Collegiate Church, dirigida por una mujer, la pastora Cynthia Powell, a su vez directora de la Stonewall Chorale, el primer coro de gays y lesbianas en EE UU, inspirado en la histórica defensa de los derechos gays a raíz de las manifestaciones del año 69 contra las redadas policiales en el mítico bar del West Village. El joven Galera pudo tocar y no solo para mí, allí asistió un nutrido grupo de vecinos que disfrutó de una velada con ecos de lo mejor de España. Luego cenamos con la arrolladora pastora, su mujer y otras amigas. Galera y Powell establecieron un vínculo afectivo que dura hasta hoy y que le facilitó al músico conexiones con algunos festivales prestigiosos del Estado.
La obispa Budde tenía pensado articular su sermón en torno a honestidad, dignidad y humildad, pero al escuchar las palabras de Trump en su ceremonia de posesión sintió la llamada de una obligación moral, la de añadir un cuarto elemento: el ruego urgente por la compasión, por la misericordia, una petición dirigida a un mandatario que esquivaba su mirada desde uno de los bancos de la fastuosa Catedral de Washington. No fue fácil para esta mujer irrumpir con la verdad en un templo plagado de súbditos de Trump, pero pensó que debía ser la voz de los que no la tienen. No era la primera vez que plantaba cara al gigante, ya en 2020, cuando vio al hoy presidente blandir airadamente la Biblia después de que la policía disolviera con violencia a los manifestantes que clamaban a favor de la justicia racial, Budde expresó su indignación en un artículo de The New York Times contra un gesto que consideraba opuesto a las enseñanzas bíblicas.
Hoy he visto a la pastora Cynthia Powell animando a agradecer a Budde su valiente sermón. Aparece en su petición una foto de la obispa sonriente y una frase que reza: I´m with her. Yo también estoy con ella. Cuando la Iglesia Católica admita la diversidad en sus predicadores se acercará más a su doctrina, aquella que dice desear que la paz esté con nosotros
3 de febrero de 2025 a las 14:31 in reply to: La necesidad de la diversidad en las responsabilidades de los profetas #262
Secretario_GeneralSuperadministradorEl linaje de los profetas
En la historia del sacerdote francés François Ponchaud en Camboya está la triste lucha de los que quieren hacer saber la verdad sobre las tiranías Antonio Muñoz Molina
El linaje de los profetas | Opinión | EL PAÍS
En el Antiguo Testamento los profetas no vaticinan lo que va a suceder, sino que denuncian lo que ya está sucediendo, los abusos y las injusticias contra las que solo ellos se atreven a levantar la voz. A los profetas los imaginamos desgreñados y predicando a gritos, voces roncas que claman casi siempre en el desierto. El más verdadero del último siglo, Martin Luther King Jr., sabía modular y elevar la voz con la vehemencia estremecedora de las iglesias negras del Sur, pero su dicción era siempre cultivada y precisa, y su porte el del teólogo universitario que de muy joven había deseado ser. Como en este tiempo todo lo más noble parece estar sujeto a la degradación y a la parodia, el nombre venerable de Martin Luther King lo pronuncia en vano Donald Trump, y, en el espectáculo televisivo chocarrero en que lo convierte todo, un pastor negro exento de dignidad pero no de servilismo parodia histriónicamente la oratoria y los gestos del profeta asesinado en 1968. De tanta desolación pública solo nos rescató la obispa Mariann Edgar Budde, que buscaba los pequeños ojos huidizos del aspirante a tirano del mundo mientras le decía desde el púlpito una de esas verdades que solo se atreven a enunciar los profetas, sin necesidad de levantar la voz, con ese aspecto de fragilidad engañosa, que era sobre todo indicio de una delicada fortaleza interior, con esa llana elocuencia en la que había algo del recitado exacto de un poema.
Escuchando el sermón y observando la presencia agraciada y austera de la obispa Budde, a uno le daban ganas de hacerse episcopaliano y de asistir sin falta a servicios así en las mañanas de domingo, en iglesias de desnudez protestante, tan distintas de aquellas a las que íbamos de niños “los domingos y fiestas de guardar”, decoradas con malos cuadros religiosos oscurecidos de mugre y con imágenes truculentas de cristos y santos.
En los mismos días en que la obispa Budde nos depara no sé si algo de consuelo o de esperanza ha tenido mucha menos resonancia la muerte de otro religioso que a su manera también ejerció la profecía. Era el padre François Ponchaud, sacerdote francés que había pasado gran parte de su vida en Camboya, y que ha muerto en una casa de retiro en Francia a los 85 años. En las fotos el padre Ponchaud tenía una presencia física saludable y austera, pero también animosa, como la obispa Budde. Llegó como misionero a Camboya en 1965, recién ordenado sacerdote, y en la atmósfera de cambios del Concilio Vaticano II decidió por su cuenta no decir más la misa en el latín, sino en la lengua jemer, que aprendió con la celeridad del entusiasmo. “Vine a Camboya no a convertir a nadie sino a ayudar a la gente a comprender el valor de su propia religión”. Decía que las enseñanzas de Buda y la práctica de la meditación le enseñaban a ser mejor cristiano.
Su vida contemplativa y pastoral terminó cuando en 1969 Richard Nixon y su secuaz Henry Kissinger decidieron bombardear masivamente y en secreto Camboya, que era un país neutral, con el propósito de castigar a los soldados del Vietcong y de Vietnam del Norte que se movían en las zonas fronterizas. En la primera campaña, bautizada en código Operación Menú, y en el curso de unos pocos meses, fortalezas volantes B-52 lanzaron 108.000 toneladas de bombas sobre un país selvático y agrario poco mayor que las dos Castillas juntas. Tres años más tarde, en 1973, los estrategas del Pentágono dieron con otro nombre ingenioso para una nueva operación: ahora se llamaba Freedom Deal, y en ella se lanzaron 250.000 toneladas de bombas. En total, algo más de 500.000 toneladas cayeron sobre Camboya hasta el final de una guerra que teóricamente sucedía en el país de al lado. Las cifras en crudo dicen poco: Estados Unidos lanzó sobre Camboya la mitad de las bombas que había lanzado sobre Alemania entre 1942 y 1945.
Durante muchos años el padre Ponchaud pidió que se juzgara a Henry Kissinger por crímenes de guerra. Y también cargó sobre él y sobre Richard Nixon una parte grande de la responsabilidad por la siguiente tragedia colectiva que se abatió sobre Camboya, el régimen de los Jemeres Rojos. Fueron los desastres provocados por tantos bombardeos, la disgregación social, la furia contra los agresores, lo que alimentó la popularidad y facilitó el camino para que esa guerrilla comunista tomara el poder en 1975 y hundiera al país en un abismo inconcebible de terror y miseria. En los años de los bombardeos estadounidenses se calcula que murieron unas 300.000 personas. Entre 1975 y 1979, el régimen encabezado por Pol Pot exterminó a costa de hambre programada y matanzas metódicas a casi dos millones, en un país de siete millones de personas.
Pero en Occidente nadie quería saber nada. Después de tantos años de guerra primero colonial y luego imperialista en Indochina, la llegada de los Jemeres Rojos al poder se veía, sobre todo en ambientes progresistas, como una jubilosa liberación, una de esas revoluciones triunfantes en países exóticos que la izquierda de los países ricos celebra con un fervor entre épico y condescendiente. A diferencia de tantos profesores y expertos universitarios, François Ponchaud estaba allí: vio entrar a los libertadores en Phnom Penh, y se fijó en que no sonreían ni miraban a la gente que los aclamaba. A continuación, y de un día para otro, los Jemeres Rojos ordenaron la evacuación total de la ciudad, y el padre Ponchaud se vio arrastrado en ella, en una riada de un millón de personas que tenía que salir no se sabía hacia dónde, todo el mundo, hasta los ancianos en las residencias, los enfermos graves en los hospitales, los tullidos arrastrándose. Los dirigentes jemeres no eran campesinos ignorantes y fanatizados: varios de ellos tenían doctorados en Filosofía o “Ciencia” política en la Sorbona. Mao Zedong había dictaminado que un buen poema solo puede escribirse sobre una hoja en blanco. Sobre la hoja en blanco de las ciudades evacuadas y destruidas, de las minorías intelectuales, religiosas y políticas exterminadas, Pol Pot y los suyos decidieron poner en práctica la utopía de un nuevo comienzo absoluto. En París, Le Monde publicaba un titular clamoroso: “Phnom Penh Liberé”.
François Ponchaud leyó ese titular en Tailandia, en la frontera de Camboya, rodeado de fugitivos del país, de gente hambrienta y aterrada que contaba cosas increíbles, y a la que nadie hacía caso. Los medios de izquierdas celebraban desde lejos el régimen jemer con la misma convicción, y con la misma irresponsable ignorancia, con que diez años antes habían celebrado la Revolución Cultural china. Cuando François Ponchaud empezó a denunciar en voz alta lo que de verdad ocurría, lo que había visto con sus ojos, lo que sabía de primera mano, lo que le contaban los testigos en su propia lengua, hubo una campaña internacional contra él. Intelectuales y profesores en universidades de élite, que no habían estado nunca en Camboya ni mucho menos hablaban el idioma jemer, le acusaban de no conocer el país, y de inventar propaganda reaccionaria. En el diario Libération se sugirió que muy probablemente el padre Ponchaud era agente de la CIA. Sin acobardarse, con la tenacidad de los profetas, François Ponchaud siguió predicando en el desierto, no esgrimiendo argumentos, ni haciendo proclamas, sino ofreciendo datos, testimonios, pruebas. En 1977 publicó el primer libro en el que se contaba la verdad sobre aquel país martirizado: Cambodge Année Zéro. Dos años después el régimen cayó y cuando se abrieron las puertas de lo que había sido un gran campo de exterminio desde 1975 no sé si alguien de aquella frívola izquierda ignorante se acercó al padre Ponchaud y le pidió perdón por sus calumnias.

Secretario_GeneralSuperadministradorHola
Este twit del 2 de diciembre pasado:
https://x.com/aeac_science/status/1862933010443551187
solo se ha leido 69 veces y tiene dos me gusta o sea que poca gente nos lee de verdad
¡Os invitamos a seguirnos en bluesky! http://aeac.bsky.social Una vez que estemos todos allí, abandonaremos EQUIS
Secretario_GeneralSuperadministrador
Secretario_GeneralSuperadministradorUna solución para la deriva autoritaria de las redes sociales | Opinión | EL PAÍS
Una solución para la deriva autoritaria de las redes sociales
Es necesario apoyar una infraestructura pública, comunitaria y abierta antes de que la oligarquía tecnológica avance en sus mecanismos de control. Marta Peirano
El presidente iba a Davos a destacar los excelentes resultados económicos, sociales y medioambientales en España, pero acabó diciendo que las redes sociales están erosionando la democracia porque disminuyen la profundidad del debate con titulares breves, distorsionan nuestra realidad con desinformación y se han convertido en herramientas para sustituir votos por me gustas. Son cosas que otros habían advertido antes que Sánchez e, incluso, antes de las redes sociales. Intelectuales, académicos e historiadores, de Neil Postman y Michel Foucault a Achille Mbembe, David Graeber, Giorgio Agamben o James C. Scott, han descrito esta forma y clase de comportamientos como una arquitectura de la opresión.
La red social es sólo su manifestación más exitosa, porque combina la ubicuidad del smartphone y el magnetismo de una máquina tragaperras con la aceptación social de la tele y la opacidad de un paraíso fiscal. Pero nos ha hecho falta ver a Elon Musk, Mark Zuckerberg, Jeff Bezos, Sundar Pichai y Tim Cook respaldar a Donald Trump en la inauguración de su nuevo mandato como si fueran miembros de su gabinete para entender que la vulneración sistemática de derechos, la propagación de mentiras y la insidiosa presencia de sus tecnologías en nuestras vidas eran las señales de que esa arquitectura no sólo existe sino que funciona, y vive un momento de burbujeante expansión.
No todo han sido Casandras. Ha habido actores del mundo de la tecnología, como Richard Stallman; del derecho como Lawrence Lessig y de la ciencia, como Tim Berners-Lee, que nos han ofrecido alternativas a esa arquitectura. Visiones cuya ejecución más significativa hemos descartado como utópica, porque la misma arquitectura de la opresión que tratan de resistir nos ha convencido de su ingenuidad. Mark Fisher nos dejó un nombre para eso: realismo capitalista. La arquitectura de los oligarcas nos parece ya tan inevitable como el sol y las montañas. Una profecía autocumplida, que parece reflejarse en las propuestas del presidente.
“Si corregimos los muchos errores y hacemos las cosas bien, aún podemos convertir estas plataformas en un espacio de diálogo, participación y libertad para mejorar nuestras sociedades y fortalecer nuestras democracias”. Presidente, la arquitectura de la opresión no puede ser desmantelada utilizando las mismas estructuras y lógicas que la crearon. Las herramientas del poder no nos sirven para desmantelar el poder.
Acabar con el anonimato en las redes es un proyecto tan antiguo como internet, y una mala solución contra la propaganda. Gestionar las amenazas que implica vivir en un mundo interconectado requiere compromisos pero, en democracia, la habilidad de disentir sin ser perseguido políticamente y la seguridad personal de los más vulnerables deben ser protegidas. El Reglamento sobre la identidad digital europea se hizo efectiva en mayo de 2024, con más de 500 científicos y expertos en ciberseguridad, privacidad y derechos digitales en contra. Incluso si pudiera implementarse de forma suficientemente segura, el potencial de abuso es excesivo, especialmente ahora que hay partidos antidemocráticos rozando algunos de los gobiernos clave de la unión. En democracia son los ciudadanos los que vigilan al Gobierno, y no al revés. Invertirlo sólo puede generar menos democracia, no más.
Reforzar las capacidades y competencias del Centro Europeo para la Transparencia Algorítmica es urgente y necesario, pero no suficiente. Las plataformas compiten de forma desleal con sectores estratégicos de nuestras economías, no a través de sus algoritmos sino gracias a sus infraestructuras. Más del 80% de las tecnologías digitales europeas son importadas, como recordaba recientemente Francesca Bria. Hemos delegado el desarrollo y el mantenimiento de nuestras infraestructuras críticas para la banca, el comercio minorista y los medios de comunicación. No podemos recuperar el control para corregir esos muchos errores sin acceder a ellas. Por eso TikTok tiene 90 días para vender al menos arte de sus activos a una empresa estadounidense, antes de ser desterrada de EE UU. La Ley para la Protección de los Estadounidenses contra Aplicaciones Controladas por Adversarios Extranjeros está diseñada para que ninguna empresa china, india o europea pueda hacer en EEUU lo que la alianza de oligarcas tecnológicos y líderes populistas está haciendo aquí.
La semana pasada, Joe Biden se despidió de la Casa Blanca hablando de “una oligarquía de extrema riqueza, poder e influencia”, un discurso que recordaba al de otro presidente americano, en enero de 1961. “Debemos protegernos contra la adquisición de influencia injustificada, ya sea buscada o no, por parte del complejo militar-industrial”, advirtió Eisenhower, quien añadió: “La posibilidad de un desastroso aumento de poder fuera de lugar existe y persistirá.” Son manifestaciones de la misma máquina. Sólo conoce la expansión.
En los últimos años, Biden y el Partido Demócrata han sido fundamentales para el avance de esa oligarquía. Sigue alineada con sus valores, como demuestra perdonando a toda su familia en lugar de denunciantes como Edward Snowden o Julian Assange. Pero también sobrevivirá a Trump. Su interfaz ya no serán los vídeos en una pantalla de cristal templado, sino una voz en nuestra cabeza, más adictiva, centralizada, extractiva y manipuladora que nunca. “Realmente veo la IA como un potenciador”, ha dicho en Davos Vimal Kapur, presidente de Honeywell. Podemos ayudarla a propagarse o apoyar una infraestructura pública, comunitaria y abierta. No es utópico ni poco realista. Es la solución.

Secretario_GeneralSuperadministradorLos amos del mundo se han desprendido de todos los disfraces. Najat El Hachmi
“No se le pueden poner puertas al campo”: es lo que nos repitieron hasta la saciedad cuando empezó internet. Y eso que la historia del capitalismo es una historia de cercamientos, de privatización de lo común. Fueron más rápidos que nuestro espíritu crítico, las posibilidades de la inmediatez nos deslumbraron hasta cegarnos. Dejamos que esos avezados nerds se hicieran con las riendas del mundo y caímos todos en sus redes como moscas gracias a una droga infinitamente más efectiva que la heroína o la maría: el narcisismo, ese valor hegemónico en Occidente difundido por las más poderosas corporaciones. A ellos les sale a cuenta que no hagamos más que mirarnos el ombligo individual e individualista, sin atisbos de conciencia colectiva, que estemos pendientes de todas y cada una de las cosas que nos pasan y convirtamos cualquier particularidad, rasgo o diferencia en una identidad perseguida. Todas las particularidades, menos la pobreza, claro está; esa no existe, esa desaparece siempre detrás de los trucos de los ilusionistas.
La frivolización del pensamiento y el debate público son parte de la estrategia de distracción masiva. Se ha consumado la alienación a unos niveles inimaginables para los padres del socialismo, una alienación que nos ha llevado a aceptar la explotación monetaria de absolutamente todo, en un proceso de poner puertas a campos que escapaban al control capitalista. La intimidad, las comunicaciones interpersonales, los vínculos sociales, los espacios comunes libres. Lo demuestra el hecho de que esos nuevos señores feudales no han tardado ni dos segundos en quitarse las caretas del greenwashing, el pinkwashing o el purplewashing sorprendiendo a quienes se han tragado que el cambio social es disponer de emojis con manos de distintos tonos de piel o poder usar pronombres nuevos.
Sí, los amos más poderosos del mundo se han desprendido de todos los disfraces con los que habían pretendido disimular el ultraliberalismo antisistema con tintes psicopáticos del que están hechos. Avalados por los votantes, ya ni siquiera necesitan ser hipócritas. Se han descubierto, además, vengativos y tremendamente resentidos, tal como apuntaba Paul Krugman en su última columna en The New York Times. Han acaparado un poder económico descomunal, tienen en sus manos el destino de millones de personas, una influencia pantagruélica. Pero no les basta. Quieren ser admirados y amados por todos, reconocidos y adulados. Son narcisistas patológicos que contagian su trastorno a todo lo que tocan. Es hora de pensar cómo pararles los pies porque lo de los emojis de colores y los pronombres parece que no ha funcionado.

Secretario_GeneralSuperadministradorOlvida a Elon Musk. El problema es Robert Kennedy

Secretario_GeneralSuperadministradorEs muy difícil no coincidir con Daniel Innerarity en su análisis de nuestro futuro más inmediato. ¿cómo recuperar algo que se está perdiendo, que se nos escapa entre las dedos?. La disponibilidad de energías de origen fósil va a disminuir rápidamente y lo mismo ocurrirá con la de las materias primas que nos están permitiendo obtener un creciente flujo de energías renovables, que desgraciadamente no contribuyen a disminuir el consumo de energía fósil sino a aumentar el consumo total de energía.
Debemos pues replantear, mientras nos queda tiempo para ello, como ha de ser el futuro que queremos, sabiendo que el consumo energético deberá disminuir. La fecha tope que los gobiernos fijan para no cruzar los límites del no retorno es la de 2050, pero los últimos informes nos dicen que tal vez esos límites se alcancen antes.
2045 podría ser una nueva fecha para alcanzar el punto de inflexión y disponer de otros cinco años para cumplir con los objetivos fijados, pero para ello es necesario fijar ya dichos objetivos y lograr acuerdos que permitan alcanzarlos.
Quedan veinte años, uno para elaborar las propuestas, otro para acordarlas, un tercero para establecer la financiación y el planning, y finalmente diecisiete para implantarlas. Parece fácil, pero en realidad es una tarea ímproba, desde el momento en que los pocos que leáis estas líneas ni siquiera las comentéis.
Cualquier otra propuesta puede ser mejor que este esbozo, y desde luego será mejor que la inacción.
Cierro con la misma frase que Innerarity: ‘Solo recuperaremos el futuro si respetamos las condiciones para que este tenga lugar’

Secretario_GeneralSuperadministradorMiguel Lizana ha respondido:
Cualquiera que sepa mínimamente de evolución, sabe que es un proceso de azar, cambios genéticos, y adaptación, y selección natural, en la que hechos como catástrofes planetarias, cambios climáticos masivos, afectan mucho.
Es decir cada especie es el resultado de millones o miles de años de evolución y que el hombre (las especies de hombres recientes) sea actualmente una especie inteligente que ha modificado el planeta, es un puro proceso de azar

Secretario_GeneralSuperadministradorAEAC al día – Newsletter de Noviembre 2024
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Secretario_GeneralSuperadministradorEntrevista a Amaya Moro en Radio 5 para el programa Entre probetas

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Secretario_GeneralSuperadministrador¿Hacia donde va el clima en la Tierra?- Ciencia con chocolate – Miércoles 29 en Moe’s Club
Con Ernesto Rodríguez Camino, Físico y Meteorólogo Superior del Estado. Presidente de la Asociación Meteorológica Española.
El miércoles 29 de enero de 2025, 19:00. en Moe Club (Av. Alberto Alcocer 32, Madrid).
En la charla repasaremos los datos sobre los que existe un consenso científico amplio y debatiremos propuestas concretas y accesibles sobre cómo mitigar el cambio climático. El clima está en nuestras manos, pero depende de nuestra capacidad de actuar colectiva y decididamente para cambiar el rumbo.https://cienciaconchocolate.blogspot.com

Secretario_GeneralSuperadministradorNaturgy convoca el Premio a la mejor iniciativa social en el ámbito energético
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