Coincido con Carmen.
Musk se ha creído y quiere ser el personaje de tantas novelas de ciencia-ficción (“Neuromante”, “La Tierra desprevenida”) y quiere cargarse “lo público” y llevarnos de vuelta al Oeste a todos. El modelo europeo nunca fue el estadounidense: ¿por qué dejárselo en bandeja ahora, sin probar alternativas? Soy profe, y me espanta que mis alumnos se muevan por allí.Por favor, sacadnos.